Alemania

Frankfurt

En el centro de Alemania es una ciudad de 2.000 años de antigüedad con una amplia oferta: rascacielos, el río Main, un famoso teatro de ópera, un próspero distrito dedicado el teatro, un zoo, una calle peatonal de comercios, parques, muchos bares y discotecas, así como más de 50 museos (de arte e historia alemana, judía y natural, entre otros).

La mayor parte de Frankfurt se ha construido después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los bombardeos diezmaron la ciudad. Sin embargo, algunas estructuras históricas, como el Römer (ayuntamiento) se han restaurado o reconstruido. Hay mucho que descubrir en la ciudad más internacional de Alemania, el mayor centro financiero del continente, la histórica ciudad de coronación, la ciudad de Goethe y de la Escuela de Fráncfort.

Frankfurt

En resumen: en la metrópoli más pequeña del mundo. Sea cual sea la razón de su visita a la página web de la ciudad, el principio de una larga o duradera estancia en el Meno, o un viaje de negocios en el que dispone de poco tiempo, comprobará que la ciudad pone a su disposición interesantes ofertas para que la conozca fondo, disfrute de su cultura o vaya de compras. Casi uno de cada tres habitantes de Fráncfort no tiene pasaporte alemán.

Venga de donde venga el visitante, siempre encontrará a alguien en Fráncfort que hable su idioma y un restaurante donde le sirvan su comida preferida. El ambiente abierto y acogedor de Fráncfort guarda relación con su papel centenario de centro comercial. Puede que esta tradición liberal y democrática de la ciudad sea la causa de que gentes de muy distintas culturas convivan en paz desde hace mucho tiempo. Todos ellos han contribuido a que esta ciudad presente un aspecto algo diferente desde cada perspectiva, al igual que una piedra preciosa brilla de diferentes formas en función de por qué lado se la mire. Ocurre por ejemplo con la arquitectura de la ciudad.

Quien, en una bonita tarde de verano, entre a beber un trago en una de las acogedoras tabernas de sidra, encontrará un ambiente que incluso Johann Wolfgang Goethe, el hijo más famoso de Fráncfort, no tardaría en reconocer. Igualmente atractiva y sin embargo completamente distinta, es la vista de los audaces rascacielos de Fráncfort. Justo enfrente de los rascacielos, a lo largo de la ribera del otro lado del Meno, ha surgido un conjunto único de 13 museos, dedicados a diferentes expresiones artísticas, desde la pintura clásica a los medios modernos.

Estoy convencida de que incluso aquellos para quienes la visita a nuestra ciudad sea sólo circunstancial, en poco tiempo entenderán y compartirán mi entusiasmo por esta ciudad – y quizás algún día, ellos mismos se conviertan en un típico habitante de Fráncfort. ¡Quizás esta visita en Internet sea el comienzo de una larga amistad!

Munich

Munich

Es una ciudad de palacios y parques públicos, arte y blasones, Oktoberfest y bandas oompah. Olympiapark, sede de los Juegos Olímpicos de 1972, es uno de los lugares de visita obligada. Se puede patinar en la pista de hielo olímpica y nadar en la piscina olímpica.

Tanto a los niños como a sus padres les gustará el museo de marionetas, la colección de juguetes históricos y el teatro de marionetas que interpreta óperas de Mozart. Ninguna visita a Munich se daría por completa sin conocer gente nueva mientras se toma una cerveza local en una cervecería al aire libre.